Les més visitades

Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris laurentino. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris laurentino. Mostrar tots els missatges

11.28.2012

Hambre de justicia…

Cuando alguien te agrede tienes varias opciones: Contraatacar. Confiar en la justicia. Ignorar, comprender o perdonar. Visibilizar la injusticia.
Cuando la justicia te ignora, perdonar es imposible y no puedes o no quieres agredir a tu verdugo, puedes optar por la drástica autolesión: torturarte para que el mundo sepa de tu caso, transformar el dolor elegido en símbolo del dolor impuesto.
Ardiendo a lo bonzo, como algunos tibetanos contra la ocupación inmisericorde china o Mohamed Bouazizi, el primer mártir de las protestas árabes en Túnez.

Matándote de hambre como Roberto López Chávez en Cuba. Utilizando la huelga de hambre para acercarte más o menos a la muerte y reclamar así la atención política y mediática, como Sean McKenna en Irlanda, Patricia Troncoso en Chile, Mahatma Gandhi en India o Amadeu Casellas y De Juana Chaos en España.

No existe la sociedad. Existen los individuos“, afirmó Margaret Thatcher en 1987. Y llegaron los recortes sociales y el desguace y las privatizaciones de lo público en Inglaterra. Aquí todo es más rupestre, menos conceptual: la culpa es de la crisis, del gobierno anterior, de Madrid (dicen en Barcelona) o de Bruselas y Berlín (aseguran en Madrid).
Laurentino, Alberto, Carlos y Marcos han estado 23 días en huelga de hambre colectiva. “Marcos no es importante, su caso sí; hoy es él, pero con estas leyes mañana puede ser cualquiera”. Protestan contra el despido de Marcos al amparo de la reforma laboral que permitió a Telefónica rescindir su contrato por acumular un 20% del tiempo durante cuatro meses en bajas médicas.

No eres rentable“, le explicaron. Por tener una hernia discal y ser incapaz de producir durante ocho horas frente a un ordenador. Por sufrir una enfermedad crónica. Porque el mercado manda, tú obedeces y, si no produces, a la calle con todas las de la ley, concretamente con el artículo 52 letra D del Estatuto de los trabajadores.

Seis personas empezaron la huelga de hambre colectiva. Anoche, 27 de noviembre, abandonaron los cuatro que resistían. Sus voluntades deseaban proseguir pero sus cuerpos estaban cerca de lugares de donde no se vuelve sin secuelas y amigos, familiares y médicos recomendaron parar. La readmisión de Marcos sigue pendiente, pero algunos partidos políticos, sindicatos y movimientos sociales pretenden mediar en el caso.
Mientras tanto, Telefónica no responde las llamadas relacionadas con este caso.
Desde 1996 la plantilla directa se ha recortado de 75.000 a 23.000 personas aproximadamente. Empresas subcontratadas y autónomos rellenaron los huecos con mano de obra más barata y condiciones laborales más precarias.
Durante el primer trimestre de 2012 sus beneficios netos fueron de 748 millones de euros.
En julio de este año pretendía renovar el contrato de Iñaki Urdangarín por 1,5 millones de euros al año, más de 1,2 millones en dietas y un colchón de 4,5 millones en caso de despido.
Por hambre yo entiendo esa falta espantosa de todo el ser, ese vacío atenazador, esa aspiración no tanto a la utópica plenitud como a la simple realidad: allí donde no hay nada, imploro que exista algo“, escribía Amélie Nothomb en ‘Biografía del hambre’. Laurentino, Alberto, Carlos y Marcos lo saben bien. Y me temo que no son los únicos…

11.16.2012

Cayo Lara amb els vaguistes de Telefònica



Laurentino y Alberto un día más sin ser recibidos por Kim Faura

Laurentino y Alberto en Torre Telefónica  Diagonal 00

Vaga General 14N al barri de Sant Antoni

Telefónica sigue ignorando a los huelguistas

Ayer dos de los huelguistas de Huelga de Hambre en Telefónica, Alberto i Laurentino, en su 11º día de huelga de hambre esperaban en Diagonal 00, la sede de Telefónica en Barcelona, para conseguir que los reciba el Presidente, Kim Faura Batlle. No lo consiguen. A las 19.00 amenazan con echarlos por la fuerza. Finalmente, ante la negativa de RRHH, deciden irse para volver. 

11.15.2012

CARTA DE MARCOS A LOS DIRECTIVOS DE MOVISTAR - TELEFÓNICA

Me dirijo a los directivos Jesús Figueroa, Mª Belén de la Hoz, y Alberto Cases, que el 4 de febrero de 2011 decidieron hacer uso del artículo 52d para despedirnos a Mª Cruz y a mí, y que aun habiendo perdido tres juicios, uno nulo y dos improcedentes, han persistido en su decisión.

      
 Os escribo desde mi cama, aquí en la central de Paralelo, en la improvisada habitación en la que hoy hace 11 días, cinco compañeros y yo, comenzamos la Huelga de hambre. Mientras buscaba, con la mirada perdida, cómo comenzar esta carta he visto colgada en el techo  la manzana. No, no penséis, la cabeza va más lenta pero se mantiene lúcida; la manzana es real. La colgamos nosotros mismos el día que comenzamos. Supongo que era una manera de reírnos del hambre que íbamos a pasar, una manera de expiar ese demonio. Lo cierto es que, ocho días después, me doy cuenta de que hemos olvidado la manzana y el hambre.
 Tenéis que saber que a todas horas hemos visto entrar, por la puerta de la tercera planta de Paralelo, a compañeras y compañeros que vienen a alimentarnos con la verdad que, durante muchos años, había permanecido oculta bajo el temor y la resignación. La verdad de una plantilla que sabe de vuestra obsesión por acabar con ella para poder así externalizar el trabajo y hacerlo más barato; gente que sabe que no os importa en qué condiciones trabajan autónomos, contratas y subcontratas mientras vuestros sueldos millonarios crezcan, y los accionistas sonrían felices al conocer la cuenta de resultados. Nos alimentan las personas que entran por esa puerta y nos abrazan porque saben que nos utilizasteis a Mª Cruz y a mí para atemorizarles a ellos; que saben que esto que habéis hecho con nosotros es inhumano, una agresión desproporcionada del fuerte con el débil, exactamente, una injusticia. Miro la manzana y no siento nada distinto al mirar la silla, la puerta, o el albornoz de Laurentino. Hoy comprendo más que nunca que hay nutrientes que no te da la comida ni el dinero; ese alimento inmaterial te permite levantar la cabeza y mirar a los lados, comenzar lentamente a salir del miedo y la obediencia, y tengo la certeza de que ese alimento le hace bien a la gente y a nosotros.
  Durante estos días hemos sentido a la gente como un rumor que crece. Por aquí pasan  también colectivos de todo tipo, políticos y medios para interesarse y darnos su apoyo. En lo personal estoy lleno del calor y la solidaridad de los compañeros, especialmente de los que han decidido iniciar esta huelga a mi lado. Y no me refiero sólo a los que no comen. Me refiero al medio centenar de personas que de una manera u otra también son parte de esta huelga.
  Me pregunto si podéis imaginar la puñalada que me disteis aquel 4 de febrero, y no hablo en sentido figurado, hablo de quedarte sin aire, hablo de 24 años de vida en Telefónica desplomándose en un instante sin previo aviso, hablo de los ocho meses que vinieron después, y de esta nueva puñalada de julio. No sé si tenéis la capacidad de poneros en la piel de una persona que sólo tiene su trabajo para subsistir, quizá os quede demasiado lejos, lo que sí sé es lo que esperabais. Esperabais que me fuera a casa a llorar y a limpiarme las lagrimas con la indignación; esperabais que asumiera la agresión, pero como veis os equivocabais de persona, no quiero el dinero de la indemnización, sólo quiero trabajar y reivindicar una cosa: dignidad. 
    Pero no penséis que esto es mérito de la huelga que estamos haciendo, la huelga es la reacción que vosotros habéis provocado. Pensad bien lo que os voy a decir; antes de despedirnos se habían eliminado ya 45000 puestos de trabajo dignos y os disponíais a terminar con 6500 más. ¿Hacía falta despedir a dos personas por bajas médicas? ¿Os dais cuenta lo clara que quedó vuestra intención de atemorizar a los candidatos al ERE? Y una vez ya estaban los 6500 prejubilados ¿Hacía falta volver a despedirme después de un nulo y un improcedente? ¿Qué queréis demostrar? ¿No os dais cuenta de que esta es una plantilla que lleva sintiendo la presión de saber que, sea lo antigua que sea, tenga el valor profesional que tenga, es una plantilla a exterminar? Los humanos somos complejos, el miedo y el sometimiento tiene un límite, y quizá os vendría bien hacer converger vuestro sentido del poder con el sentido humano que parecéis no contemplar. Vosotros no lo sabéis, porque lleváis aquí la mitad de tiempo que nosotros, pero hubo otro tiempo en el que las direcciones de esta empresa tenían cierta sensibilidad hacia la plantilla, hay casos concretos que podría citar. Todos hemos de aprender algo de nuestros antecesores, la historia es algo de la que todos hemos de aprender, vosotros también. Tenéis una oportunidad idónea para hacer un gesto, para cambiar el rumbo de la confrontación que habéis provocado.
La manzana se pudre, nuestros cuerpos se deterioran, pero tenemos el ánimo satisfecho y listo para comenzar otro tiempo dentro y fuera de Telefónica.



Carta de Marcos a los directivos de Movistar - Telefónica from Huelga de Hambre Telelefónica on Vimeo.

Vaga de fam a telefònica: No podem permetre tanta injusticia

 Laurentino, uno de los 6 Huelguistas de Hambre de Telefónica que llevan ya 11 días, ante el silencio de los periodistas amenazados por Telefónica.