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3.23.2015

De la huelga de hambre por la readmisión de Marcos a la lucha por la incorporación en plantilla del personal subcontratado de Telefónica: de @hhtelefonica a @teleAfonica



Telefónica gana la batalla y consolida el despido de Marcos
En mayo del 2014 la Plataforma Marcos Readmisión publicó un comunicado anunciando el fin de la batalla por la readmisión de nuestro compañero despedido por Telefónica por bajas médicas justificadas aplicando el artículo 52 d) de la reforma laboral de Zapatero. Cerrábamos así una lucha de más de tres años que tuvo su momento más intenso en la huelga de hambre de 21 días que llevaron a cabo Marcos y cuatro de nuestros compañeros.

Titulábamos el comunicado “Un capítulo se cierra, la lucha continúa” no de forma gratuita. Marcos necesitaba rehacer su vida tras más de tres años de dedicarse exclusivamente a mantener el pulso contra la dirección de Telefónica. Sin embargo, Marcos nunca estuvo solo en ese pulso y su despido, por supuesto, era una más de las incontables sangrantes injusticias que se viven en el seno de la poderosa multinacional.

El despido de Marcos en febrero de 2011, pocos meses antes del estallido del 15M, canalizó la indignación de los y las trabajadoras de Telefónica. La lucha por su readmisión desencadenó un movimiento que consiguió generar esa tan deseada unidad de acción entre las diferentes fuerzas sindicales alternativas; llevó a mucha más gente a hacer activismo en el seno de la empresa, provocó la aparición en escena de Sí, soy Rentable, un grupo de activistas que introdujeron nuevas y creativas formas de movilización. No era una lucha nueva, sino el hilo del sindicalismo combativo contra la destrucción de empleo, pero y consiguió que se reinventasen las formas tradicionales de movilización laboral.

El despido de Marcos por bajas médicas justificadas era una dimensión más de la estrategia global de Telefónica para sustituir empleo digno, conseguido mediante la lucha sindical, por una espiral de empleo precario mediante la subcontratación.

La relación del despido de Marcos con la destrucción de 50.000 puestos de trabajo digno

El despido de Marcos se produjo justo antes de la negociación de un convenio en el que Telefónica quería que la mayoría sindical firmase un nuevo ERE para extinguir más de 6.000 puestos de trabajo digno, que se sumarían a los más de 40.000 puestos de trabajo dignos destruidos en los ERE anteriores. Es necesario explicar aquí que los ERE en Telefónica han sido hasta la fecha prejubilaciones voluntarias a los 52 años de edad con aproximadamente el 70% de salario.

Decenas de miles de compañeros y compañeras han decidido acogerse a esas prejubilaciones, motivados por las buenas condiciones de las prejubilaciones y también por la incertidumbre ante su futuro en una Telefónica cada vez más agresiva con el empleo y que ya hace demasiados años que muestra a la plantilla sus dientes neoliberales. Unos despidos por bajas médicas justificadas antes de la negociación del convenio, eran muy útiles a la dirección para acrecentar esa incertidumbre, infundían miedo y abonaban el terreno para que la plantilla viera de buen grado que los sindicatos mayoritarios firmasen ese nuevo programa de destrucción de empleo.

Y mientras la empresa conseguía, con ayuda de la mayoría sindical que 50.000 personas les entregaran su puesto de trabajo, ¿qué ocurría con los trabajos que dejaban libres? Apenas nadie en Telefónica pensaba en eso. La versión que da la empresa constantemente es que las nuevas tecnologías hacen que cada vez se necesiten menos trabajadores. El argumento se enmarca en el discurso fuertemente antilaboral del “fin del trabajo” en la sociedad de la información, según el cual los aumentos de productividad producidos por la innovacion tecnológica harán desterrar la necesidad de mano de obra y con ella la clase obrera. Una falacia que choca violentamente con la realidad, Telefónica ha destruido unos 50.000 puestos de trabajo dignos pero desde su privatización ha aumentado de forma exponencial la contratación de empleo precario, mediante el uso de mano de obra subcontratada.

Subcontratar para quebrar el poder de la acción colectiva
Se calcula, a la baja, que sólo en el estado español hay más de 100.000 trabajadores y trabajadoras subcontratadas, que trabajan única y exclusivamente para Telefónica de forma estable. Si nos fiamos de esas cifras, por cada trabajador en plantilla, Telefónica dispone de un mínimo de cinco trabajadores subcontratados. Trabajadores y trabajadoras que hacen el mismo trabajo, a veces en las mismas centrales pero que tienen condiciones laborales diferentes, están contratadas por empresas diferentes y lo que es más peligroso para la defensa colectiva de nuestros derechos, están convencidas de que trabajan para empresas diferentes.

De entre los muchos argumentos que las empresas utilizan para justificar la subcontratación, quizá el más utilizado sea el de la reducción de costes y la flexibilización de la mano de obra. Con este argumento suelen conseguir el consentimiento de plantillas y fuerzas sindicales corporativistas que renuncian a la ampliación de plantilla estable en aras de la viabilidad de la empresa. Sin embargo, raramente se habla del verdadero argumento de peso que lleva a las grandes empresas a subcontratar el trabajo estable y que es debilitar el poder de acción colectiva de los y las trabajadoras.

El principal interés de las empresas en subcontratar es incrementar la proporción de trabajadores no cubiertos por el convenio de empresa, lo cual debilita el poder de negociación de los sindicatos. Cuando los trabajadores cubiertos por el convenio son una minoría en el lugar de trabajo a causa de la subcontratación, cada vez será más difícil defender unas condiciones de trabajo dignas y la plantilla fija acabará en la misma situación que los trabajadores precarios. Cuando Telefónica tiene cinco trabajadores subcontratados por cada trabajador en plantilla, la herramienta de lucha más efectiva del movimiento obrero, la huelga, se vuelve inofensiva. Y se vuelve inofensiva no solo en Telefónica, sino en todas y cada una de las diferentes contratas que proveen de personal a Telefónica y que pretendan defender sus condiciones organizándose por separado.

TeleAfonica somos todos y todas
Desde antes del despido de Marcos, un grupo de delegados y delegadas de diferentes fuerzas sindicales sí había identificado la estrategia de la empresa de subcontratar para dividir y apostando por la unidad de acción de todo el personal subcontratado o en plantilla de Telefónica, se organizaron en una asamblea que llamaron 2007 teleAfonica. Tras casi una década luchando por la mejora de las condiciones en las contratas de Telefónica con el lema «A igual trabajo, igual salario» en teleAfonica hemos por fin consensuado un cambio de orientación y hemos asumido un nuevo objetivo estratégico. Comprendemos que para luchar juntas, tenemos que tener objetivos comunes y vemos que el objetivo común de personal de plantilla y subcontratado es que aumente la plantilla fija protegida por el convenio de Telefónica con el personal subcontratado, igual que hicimos, con éxito, en los 90 para que el personal eventual fuera incorporado en la plantilla fija.

Muchas de las personas que participamos en la asamblea Marcos Readmisión, cuyo canal de difusión en twitter era @hhtelefonica, participamos también de este proyecto más amplio que es teleAfonica y queremos dar continuidad y voz a la lucha que ahora se aviva. Por eso, hemos decidido fusionar @hhteleafonica con la cuenta de @teleAfonica. Queríamos contaros por qué y este es el motivo de este comunicado. En unos días veréis que hemos cambiado de nombre, pero somos las mismas, somos todas.

6.26.2014

En Telefónica, golpearemos juntas

[Traducción del artículo publicado en la sección Impressions del semanario La Directa nº 367 el 25 de junio de 2014]

[En català]

Telefónica tiene una plantilla fija de 20.000 personas y cerca de 100.000 subcontratadas en el Estado. Parte de esos trabajadores, la plantilla de Cotronic de Barcelona, que trabaja instalando y reparando líneas para Telefónica, están en plena movilización desde el pasado abril. Lo que nació como una lucha para frenar el deterioro de las condiciones laborales en la empresa se ha convertido tras dos meses, gracias a la coordinación sindical entre contratas y empresa principal, en un conflicto contra la destrucción de empleo digno que supera el marco concreto de Cotronic y afecta al conjunto de trabajadores subcontratados y en plantilla de Telefónica.

Ni la primera huelga del 29 de abril, con un seguimiento cercano al 90%, ni las jornadas de huelga posteriores el 29 y 30 de mayo, con seguimientos del 60%, han conseguido que la empresa se siente a negociar. De momento la única reacción de Cotronic han sido siete despidos y amenazas a los huelguistas de que no volverían a trabajar en ninguna de las contratas de Telefónica.


Que la dirección de la empresa no se siente a negociar con una plantilla en pie de guerra, unida, con una actitud combativa y valiente pese a la represión, solo se comprende por el nivel de subcontratación de la empresa. Cotronic tiene 85 trabajadores en nómina y un centenar de trabajadores subcontratados, la mayoría falsos autónomos. Falsos emprendedores que resultan a la empresa más baratos aún que su plantilla mileurista, que trabajan 10h o 12h diarias sin quejarse, cuyos accidentes laborales no computan en la accidentabilidad laboral de la empresa y no se organizarán para una huelga, menos aún por las condiciones laborales de una plantilla que la subcontratación hace que consideren su competencia. Por qué va a sentarse a negociar Cotronic con una huelga que están haciendo a efectos prácticos un 25% de su mano de obra.

La situación en Cotronic se reproduce tanto en las contratas de Telefónica como en la empresa principal. Las empresas siguen una estrategia de destrucción de plantillas fijas y substitución de éstas por cadenas de subcontratación en las en que cada nuevo eslabón somete a sus trabajadores a condiciones laborales más precarias. Hace tres años Cotronic tenía en plantilla a unos 190 trabajadores, ahora ya son sólo 85, en Cotronic Madrid ya solo quedan 20; Telefónica ha destruido 50000 empleos dignos. Externalizando el trabajo estable, Telefónica y sus contratas reducen costes laborales y flexibilizan la mano de obra, pero esa no es la mayor ventaja que extraen de la subcontratación. La gran ventaja es que subcontratando levantan muros invisibles entre los trabajadores con diferentes condiciones laborales y mina así nuestra capacidad de organizarnos.

Subcontratados y fijos de Telefónica trabajamos codo con codo, en el mismo espacio, haciendo el mismo trabajo, para la misma empresa final, lo que nos separa es que un constructo legal, la subcontratación, hace que nos interpretemos unos a otros como competencia. El sindicalismo cotidiano en Telefónica respeta y apuntala esos muros invisibles pero el conflicto de Cotronic, recogiendo los frutos de un arduo y largo trabajo de otra forma de entender el sindicalismo, está dinamitando las fronteras.

Haciendo caso omiso de que no estamos oficialmente en la misma empresa ni el mismo sector, delegados sindicales de diferentes organizaciones de Telefónica y sus contratas colaboramos activamente en la movilización, repartiendo comunicados, organizando asambleas conjuntas, compartiendo recursos. En la última ronda de asambleas de comité de Telefónica Barcelona trabajadores de plantilla y subcontratados nos juntamos por primera vez para hablar de la problemática. Algo inaudito en el sindicalismo telefónico y que ha alertado mucho a la empresa, que amenazó con sanciones si los trabajadores subcontratados entraban en centrales donde no trabajan habitualmente. Ni siquiera permitieron que estuvieran en el vestíbulo, detrás de los tornos, donde puede entrar cualquier otra persona.

Los esfuerzos por extender el conflicto de lo concreto a lo general se materializarán en una primera huelga conjunta en las contratas y en Telefónica el 30 de junio en la provincia de Barcelona. Aunque aún no disponemos de tejido social suficiente para que paren las cerca de 40000 personas que trabajamos para Telefónica en una modalidad contractual u otra estamos llamadas a la huelga contra la destrucción de empleo digno, caminamos hacia ello. Exigimos que las empresas que se limite la subcontratación, que los despedidos sean inmediatamente readmitidos, el despido improcedente opción del trabajador, subrogación de personal. Y sobre todo, exigimos a las contratas que trabajadores subcontratados y autónomos pasen a plantilla.

La lucha por la incorporación en plantilla del personal subcontratado aparece en el actual escenario de balcanización de la mano de obra como el único elemento capaz de aglutinar los intereses de los cientos de miles de trabajadores de Telefónica y sus contratas. Supone comprender que la estrategia del capital es buscar la manera de que no encontremos objetivos comunes para que no sepamos cómo luchar juntos. Equivale a superar la interpretación capitalista del otro como competencia y reconocerlo como compañero de pleno derecho, como el mejor aliado para golpear juntos contra la injusticia hecha multinacional. El 30 de junio en Telefónica empezaremos a golpear juntas.
http://isabelmoro.blogspot.com.es/2014/06/en-telefonica-golpearemos-juntas.html

11.27.2013

Iniciamos campaña de movilizaciones para exigir a Telefónica-Movistar la creación de empleo digno


[en català]

¡En Telefónica-Movistar, basta de subcontratación, tod+s a plantilla!





El jueves 28 de noviembre a las 18.30h trabajadores y trabajadoras de Telefónica-Movistar se concentrarán a las puertas del WMC, alojado en el edificio de Telefónica de Portal de l’Àngel, Barcelona, para exigir a la compañía la creación de empleo digno y el fin de la represión laboral y sindical.

Con una concentración-cacerolada, que contará con la presencia de Diego Cañamero (SAT), la asamblea de trabajadores y trabajadoras de Telefónica de Barcelona comenzará una campaña por la creación de empleo y para exigir a la empresa la readmisión de Marcos A., despedido por bajas médicas justificadas; la readmisión de Álvaro B. despedido por represión sindical y el fin de la represión laboral tanto en la empresa matriz como en sus contratas.

La campaña se basará en acciones simbólicas sorpresa, mediáticas, que muestren el rechazo de la plantilla a los directivos que gestionan Movistar, cuya única ética es el aumento incesante de beneficios, y que contratan a Rato, Urgangarin, etc. mientras destruyen empleo digno para sustituirlo por empleo precario.

El lema "Faltan 50.000+2" hace alusión a los 50.000 puestos de trabajo digno destruidos mediante EREs, más los 2 despedidos por enfermedad y represión sindical que siguen luchando.

Desde su privatización en 1999, la compañía ha reducido la plantilla en unos 50.000 trabajadores mediante EREs voluntarios. Esa eliminación de puestos de trabajo no se debe a una menor necesidad de mano de obra. Mientras que la plantilla fija se ha visto reducida a unos 20.000 trabajadores, el número de personal subcontratado que realiza trabajos finales para Telefónica no ha hecho más que aumentar y se cifra en más 100.000 personas.

Mediante subcontratación, Telefónica no sólo disminuye sus costos laborales sino que se desresponsabiliza de las condiciones en las que trabaja el personal subcontratado con unos párrafos muy calculados en los contratos mercantiles. La precariedad a la que están sometidos los trabajadores en las contratas de Telefónica contrasta fuertemente con la subida sin limite de las retribuciones que reciben los directivos. Esto lleva además a Telefónica-Movistar, a intentar silenciar o reprimir al sindicalismo que le lleve la contraria en materia de empleo.

El día de la concentración se conmemora que ya hace un año desde el fin de la huelga de hambre contra el despido de Marcos A. por bajas medicas justificadas. A fecha de hoy Telefónica-Movistar todavía se niega a readmitir al trabajador a pesar de que ha ganado todos los juicios y del apoyo recibido por todos los diputados de izquierdas, todos los sindicatos, y organizaciones y movimientos sociales.


El despido de Marcos A. se produjo ante la negociación de un convenio como medida ejemplar de lo que podían ser las relaciones laborales si no se aceptaba un nuevo ERE en Telefónica que facilitase que la compañía pudiera seguir desregulando empleo.

Más info: marea_blava@riseup.net

5.09.2013

Telefónicos en Argentina acampan en protesta por 300 despidos

Contratas, Subcontratas y Autonom@s de Telefónica: Telefónicos en Argentina acampan en protesta por 3...: Telefónicos ratificaron el acampe frente a Telefónica por despidos Los trabajadores nucleados en la Unión de Empleados y Técnicos de las...


 "Los trabajadores de Elecnor son desde el punto de vista legal, político y gremial de Telefónica y, entonces, debe hacerse cargo de la situación porque el conflicto es con Telefónica, aunque pretenda esconder la cabeza como el avestruz"




2.18.2013

Trabajadores de Telefónica retoman la huelga de hambre durante el congreso de móviles


Telefónica 

Flashmob de los trabajadores de Telefónica el pasado viernes en Barcelona por la inauguración del Mobile World Center. NIKLAS ALMESJÖ
BARCELONA// Quince trabajadores de Telefónica y de varias de las empresas subcontratadas por la multinacional retomarán este sábado la huelga de hambre que protagonizaron hace unos meses cinco empleados de la compañía. Exigen la readmisión de Marcos Armenteros, despedido tras encadenar varias bajas médicas justificadas; que se acaben los despidos por motivos de salud, y que en caso de despido improcedente sea el trabajador, y no la empresa, el que tenga la potestad de decidir si continua en trabajando o se acoge a la indemnización. A estas demandas, las mismas que durante la pasada huelga de hambre, se suma una más: que termine la represión sindical con las subcontratas.
Los huelguistas aprovecharán la celebración en Barcelona del Mobile World Congress 2013 (el congreso mundial de telefonía móvil) para hacer oír su protesta. Argumentan que es “del todo inhumano que las empresas de telefonía móvil celebren este magno evento sin escatimar lujo alguno mientras someten a sus plantillas a despidos por baja médica”. El caso de Marcos Armenteros, sostienen, es representativo de una problemática mucho mayor. “Ha habido un retroceso total de los derechos laborales. Se ha dado el poder a quien más poder tiene. Nuestro caso es un claro abuso por parte de la empresa”, ha defendido esta mañana Armenteros.
Los cinco empleados de Telefónica que protagonizaron una huelga de hambre durante 23 días, decidieron el pasado 27 de noviembre abandonar el ayuno después que entidades y partidos políticos se comprometieran a recoger el testigo y mediar con la compañía. Fruto de ese compromiso, diputados de ICV-EUiA, CUP, ERC y el PSC se reunieron el pasado miércoles con el director de Telefónica en Cataluña, Kim Faura, sin que la empresa diera ningún paso para desbloquear la situación.
“Reconocieron que el despido fue profundamente atípico y anómalo, y que además de las bajas médicas tenían otros motivos discrecionales que no nos explicaron”, ha relatado el diputado de la CUP David Fernández. “Es un fraude de ley, están cometiendo una injusticia, pero se cerraron en banda”, ha añadido. El diputado de ICV-EUiA David Companyon ha asegurado que la empresa “continuamente iba deslizando que hubieron otros motivos para el despido de Marcos, lo cual es muy grave porque lo sitúa en una posición de indefensión.”
Precisamente, los huelguistas han mantenido desde el primer momento que el despido Armenteros fue utilizado por la compañía para “generar miedo” entre los trabajadores en vistas a la negociación del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectaba a 6.500 empleados. “Telefónica actúa de manera discrecional, fuera de la ley. Habría que preguntarle a los directivos si han cobrado por reducir la tasa de absentismo del 4% al 2% con estos despidos”, ha manifestado Josep Bel, uno de los huelguistas.
Precariedad en las subcontratas
Organizados bajo la Plataforma Sí Soy Rentable y Marcos Readmisión, los huelguistas han seguido protagonizando acciones de protesta estos meses en Barcelona. Ante la sede de Telefónica o más recientemente durante la inauguración del Mobile World Center. La nueva huelga de hambre que emprenderán el sábado, y que se mantendrá como mínimo hasta que finalice el congreso, contará con la participación de trabajadores de las empresas subcontratadas por la multinacional, que cada vez son más respecto a la plantilla de Telefónica y cuyas condiciones laborales son muy precarias.
Durante la rueda de prensa se han expuestos casos dramáticos como el de los empleados que han sido despedidos tras negarse a bajar a las cámaras subterráneas donde se encuentra el cableado sin un aparato de detección de gases. Es extremadamente peligroso trabajar en las cámaras sin esa medida de seguridad, ya que un escape de gas podría incluso provocar la muerte. Como en el caso de Marcos Armenteros, el despido fue declarado nulo en un primer momento y después se calificó como improcedente por el juez, lo que con la actual normativa abre la puerta a la empresa a prescindir del trabajador.

http://www.lamarea.com/2013/02/18/trabajadores-de-telefonica-retoman-la-huelga-de-hambre-durante-el-congreso-de-moviles/ 

1.05.2013

Telefónica ficha a un imputado más, Rodrigo Rato

Telefónica 'ficha' a Rato como consejero asesor en Latinoamérica y Europa

El expresidente de Bankia llega para reforzar la visión global de la compañía en Latinoamérica y Europa

Rodrigo Rato, llegando a la Audiencia Nacional
JuanJo Martín (EFE)
Telefónica ha contratado a Rodrigo Rato, ex presidente de Bankia hasta el pasado mayo, para que forme parte del consejo asesor de la operadora en Europa y en Latinoamérica. El también ex vicepresidente del Gobierno y ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) ha aceptado el ofrecimiento que en tal sentido le realizó hace unos días César Alierta, presidente de Telefónica.
Para Rato, que salió de Bankia por la puerta de atrás después de comprobarse la insolvencia del grupo la pasada primavera, el nombramiento supone un espaldarazo público a su honorabilidad. Rato está imputado en la causa que se instruye en la Audiencia Nacional.
Telefónica entiende que no hay nada en ese procedimiento que impida el fichaje del antiguo hombre fuerte del PP, que, por otra parte, sólo entra a formar parte de un consejo asesor, sin funciones ejecutivas. Fuentes de Telefónica afirman que los miembros de cada consejo asesor reciben "dietas modestas, que no dan para vivir" por la asistencia a las cuatro o cinco reuniones que se celebran cada año.
Telefónica incorporará también a Javier Godó, conde de Godó y editor de La Vanguardia, al consejo asesor de Telefónica en Latinoamérica y a Luis Abril, ex directivo del grupo, al de Telefónica Europe.
Abril que formó parte de Telefónica desde septiembre de 2001 hasta el pasado año, abandonó la compañía en noviembre para emprender una nueva etapa al frente de una consultoría externa. Antes de fichar por Telefónica, Abril fue director general de Banesto (1994-1999) y director general de Banco Santander Central Hispano (1999-2001), en ambos casos con responsabilidad directa sobre las áreas de Comunicación y Estudios.
Del consejo asesor de Telefónica Latinoamérica forman parte el presidente de Telefónica Latinoamérica, Santiago Fernández Valbuena; el exconsejero delegado de Telefónica y actual vicepresidente de la compañía, Julio Linares; la presidenta de Telefónica Europa, Eva Castillo; el antiguo jefe de la casa del Rey de España, José Fernando de Almansa Moreno-Barreda, y el que fuera presidente no ejecutivo de Atento, Francisco Javier de Paz Macho, así como Vitalino Nafría Aznar, Miguel Ángel Gutierrez, Antonio Vázquez y Luis Fernando Furlán. Por su parte, en el consejo de Telefónica Europa están, además de Rodrigo Rato, Luis Abril y Javier Godó, Eva Castillo, José María Álvarez Pallete, Peter Erskine, Julio Linares, Javier Echenique, David Arculus, Gonzalo Hinojosa, Cath Keers, Luis Javier Bastida y José María Abril.

12.17.2012

¿Madrid Arena? o ¿ Telefónica Arena Madrid?

El primer día que conocimos la tragedia del  Telefónica Arena Madrid todavía algún medio se refirió al pabellón multiusos con este nombre. Pero al siguiente  día le empezaron a llamar unicamente "Madrid Arena" . ¿como podemos explicar este fenómeno? Con este fenómeno se demuestra, una vez más, el gran poder que tienen las multinacionales sobre los medios de comunicación. Telefónica dispone de la capacidad suficiente para evitar los supuestos daños que a su imagen podía suponerle que su nombre apareciera junto a las informaciones de todo el tsunami informativo que ha generado esta tragedia en la que han muerto ya 4 personas.

Wikipedia:

El Telefónica Arena Madrid es un pabellón multiusos situado en la ciudad de Madrid, España, en el recinto ferial de la Casa de Campo, a pocos minutos del centro de la capital. Se construyó a partir del antiguo Rockódromo, y gracias a su graderío enteramente retráctil, permite adaptar su aforo tanto en número como en configuración a cada uso concreto: deportes, espectáculos o ferias. Está patrocinado por Telefónica.

http://es.wikipedia.org/wiki/Madrid_Arena

Telefónica:

http://www.pressoffice.telefonica.com/jsp/base.jsp?contenido=/jsp/imagenes/imagendetalle.jsp&telem=34&selectNumReg=5&pagina=10&id=113&origen=imagenessub&idm=es&pais=1&elem=10593

http://11870.com/pro/telefonica-arena-madrid

El dominio de Telefónica Arena Madrid a sido dado de baja desde el 16 de noviembre, tras la tragedia de la fiesta de halloween: http://www.telefonicaarenamadrid.com/


11.28.2012

Los trabajadores de Telefónica abandonan la huelga de hambre


BARCELONA // Tras 23 días sin comer, los  cuatro trabajadores de Telefónica en huelga de hambre decidieron ayer seguir el consejo de los médicos y abandonar el ayuno. La protesta que se inició para pedir la readmisión de Marcos Andrés Armenteros, despedido de forma improcedente tras bajas médicas justificadas, ya obligó la semana pasada a dejar la huelga a uno de los cinco huelguistas, Josep Bel, que tuvo que ser ingresado. Los trabajadores han constatado que, si bien Marcos no ha sido readmitido, han conseguido triunfos: romper el silencio mediático, unir a su lucha laboral a los movimientos sociales e incomodar a una multinacional intocable.
Una multitud de organizaciones políticas, sindicales y cívicas se han comprometido a coger el testigo de los huelguistas, y “mediar, negociar y luchar” para que Marcos sea readmitido, para que ningún trabajador con bajas médicas justificadas sea despedido, y para que en los despidos improcedentes sea el trabajador, y no la empresa, quien pueda decidir volver al trabajo o irse a su casa con la indemnización.
Los médicos que les han atendido durante todos estos días habían expresado ya su preocupación por el deterioro de su estado de salud. “En estos momentos la situación es muy precaria. Han perdido entre 10 y 12 quilos de peso. Estamos en una situación de riesgo elevado en la que, de persistir la huelga, en los próximos días se presentarán elementos graves”, declaró ayer uno de los doctores.
Pero si durante estos 23 días no han tomado alimento sólido alguno, sí que han recibido innumerables muestras de apoyo. Todas ellas se han ido sumando y han convergido en el compromiso de implicarse para desbloquear la situación. Sindicatos como UGT, CCOO, IAC, CGT o COS; formaciones políticas como ICV-EUiA, CUP o ERC, y plataformas ciudadanas como la PAH, asociaciones de vecinos o la coordinadora laboral del 15-M han firmado el manifiesto en el que hacen suya la reivindicación de Marcos y sus compañeros.
Representantes de estas organizaciones comparecieron ayer conjuntamente en rueda de prensa, horas antes de que se decidiese terminar con la huelga. “Que uno se tenga que jugar la salud y la vida por algo tan elemental demuestra qué punto de barbarie ha alcanzado esta sociedad”, denunció Diosdado Toledano, de la Coordinadora de Trabajadores en Paro, y que hace unos años también protagonizó una huelga de hambre en la empresa automovilística SEAT.

Telefónica se niega a dialogar

Telefónica se ha negado a reunirse con los huelguistas para desbloquear la situación, alegando que el caso de Marcos quedó zanjado en los tribunales. “La actuación de Telefónica es propia de una empresa autoritaria, dictatorial. Una empresa que está ganando millones y millones de euros y a pesar de eso continua recortando las condiciones de trabajo, y que hace una política fuera de estado español absolutamente represiva y explotadora”, manifestó Luis Blanco, portavoz de la IAC (Intersindical Alternativa de Catalunya).
Oriol Amorós, Vicesecretario General de Comunicación i Estrategia de Esquerra Republicana (ERC), calificó la reforma laboral a la que se acogió la multinacional para despedir a Marcos como “extremadamente agresiva con los derechos de los trabajadores y con las relaciones laborales en las empresas”. “Ha servido para que empresas como Telefónica, con miles de millones de beneficios, avancen hacia unas relaciones laborales mas propias de la esclavitud”, sentenció.
También el líder de ICV-EUiA, Joan Herrera, cargó duramente contra la reforma laboral. Mantuvo que “tendría que ser ilegal que un trabajador sea despedido por una baja médica”. Y fue un poco más allá: “Debería ser delito que una empresa con beneficios pueda despedir”.

Solidaridad en Madrid
Trabajadores de varias empresas de Madrid entraron ayer en la sede de recursos humanos de Telefónica en la capital española, donde, en un gesto simbólico, depositaron decenas de kilos de alimentos, toda la comida que los huelguistas no han podido ingerir durante su protesta. Está previsto que el presidente de la compañía, César Alierta, que, según publicó El País, cobró 8,6 millones de euros el año que despidieron a Marcos, acuda este jueves a la sede de la multinacional en Barcelona.
Han pedido una reunión con el alto directivo, aunque nada indica que esta vez la actitud de la compañía vaya a cambiar. Si la mediación que se ejerza para la readmisión de Marcos no surge efecto, han anunciado que retomarán la protesta. “Mis compañeros han hecho un gesto que debería impulsar a mucha gente a darnos cuenta de que cuando estamos juntos y arropamos al otro las cosas pueden hacerse”, expresó Marcos, a lo que añadía: “Hemos permitido una sociedad que le da más derechos al capital, a la posibilidad de un inversor o un accionista a hacer más dinero que a los derechos de las personas. La riqueza se crea con las manos. Y los que pueden acumular lo hacen por las personas que trabajan”.
Su compañero en la huelga, Laurentino González, destacó la importancia de tejer complicidades: “Las cúpulas de las grandes empresas son una pandilla de corruptos. Si esto nos sale bien, dentro de algún tiempo es posible que el pueblo les juzgue a ellos. Ellos son los que tienen que ser juzgados por el daño que le hacen al conjunto de la humanidad. Esas grandes fortunas son los responsables del hambre y la miseria en el mundo”.

11.10.2012

La vaga de Fam al Sport

Oleguer ya ejerce como político para el 25N

Una vez arrancada la campaña electoral del 25-N en Catalunya, Oleguer Presas, exjugador del FC Barcelona, ya comienza a ejercer como político

Oleguer, durante la reunión  | Foto: @RogerParla
SPORT.es | 09.11.2012 | 13:16h
Oleguer, alineado con la CUP (Candidatura d'Unitat Popular-Alterantiva d'Esquerres) en las listas de Barcelona, visitó a los huelguistas de hambre de Telefónica junto a otros miembros del partido.
El exfutbolista siempre ha mostrado su sensibilidad política de línea independentista y de izquierdas y ya trabaja en esta 'nueva' tarea.

11.08.2012

Xerrada amb en Jaume Botey i Jesús Carrión

•    Divendres 9 de novembre 

17.30 Xerrada:  Transnacionals: "Els nous Exercits" amb Jesús Carrión  (Observatori del deute global)
                         "El perquè de la crisi a Europa" amb Jaume Botey (Professor d'Història de la  UAB)




No dejemos que la llama se apague!!!!

hora mismo en la Plaça del Rei de Barcelona. No dejemos que la llama se apague!!!!


11.07.2012

Anticapitalismo o barbarie

La huelga de hambre en Telefónica: una mirada personal desde dentro.

Segundo día de la huelga de hambre en Telefónica [1]

Los huelguistas han pasado su primera noche en la sede sindical de Telefónica en Barcelona. Dos personas se han quedado con ellos para acompañarlos. A las demás nos costó dejarlos anoche y esperábamos con impaciencia el momento de volver al centro neurálgico de todo.
Cuando llego, los huelguistas están reunidos con los médicos, luego hay rueda de prensa. En la sala algunos compañeros y compañeras están ocupados en las incontables actividades concretas que supone organizar una acción así. Vienen, van, comentan, organizan, hacen. Trabajan. Se respira buen humor y actividad incesante. La huelga la hacen sólo algunos, pero la sentimos de todos y todas. Los huelguistas también desprenden buen humor. Les preguntamos cómo están, con una preocupación quizá prematura y sonríen: - “Bien, si sólo ha pasado una noche”.



Claro, sólo ha pasado una noche, pero pronto la naturaleza se enfrentará a su conciencia y ese momento no tardará en llegar. De momento sólo sienten hambre. Pero pronto vivirán en primera persona una lucha entre cultura y natura. La cultura les empujará a seguir con la huelga de hambre como forma de protesta extrema, surgida de un hondo sentimiento de indignación ante la actitud prepotente de la empresa. Y la natura se rebelará contra la cultura e intentará imponerse a ella debilitando sus cuerpos, consumiéndolos.

Una huelga de hambre por conciencia de clase 

Muchas personas se preguntarán por qué unas personas ponen en riesgo su salud por un solo despido. Sin embargo, otras muchas comprenden perfectamente la acción y también la obsesión por romper el cerco mediático. La obsesión porque la opinión pública sepa que una empresa millonaria como Telefónica, que debería crear empleo digno, no sólo lo destruye, sino que en un acto de soberbia absoluta se niega a readmitir a un trabajador que ha ganado dos juicios, uno nulo y otro improcedente. 
Pero esta huelga va mucho más allá de la lucha por la readmisión de un compañero despedido. Estoy convencida de que las muestras de apoyo y solidaridad que estamos recibiendo, con mucha emoción, se deben a estas personas interpretan el fenómeno de este despido y nuestra reacción en términos de conflicto de clases. Así lo interpreto yo. Y así lo interpreta Carlos, delegado sindical de co.bas y uno de los huelguistas, quien considera que el hecho de que tengamos que recurrir a la huelga de hambre es una muestra de la debilidad del movimiento sindical. 
Foto: Groundpress.org 

Un grito desesperado 

Quiero saber qué le ha llevado a tomar la decisión de ponerse en huelga de hambre. Me explica que los y las trabajadoras cada vez confían menos en la eficacia de la huelga sindical como herramienta de lucha. Y hace hincapié en que se está refiriendo a la plantilla comprometida con la acción colectiva. “La gente lo expresa en las asambleas” - me dice – “les afecta ver que, a pesar de las huelgas, no se para la producción porque casi todo está externalizado. La capacidad de incidencia en la producción es prácticamente nula. No perciben ningún impacto en la empresa. Eso les va desgastando”. “La idea de la huelga – afirma - surgió como una medida extrema al comprobar que habíamos agotado todos métodos tradicionales de lucha colectiva y que no conseguíamos nada; que ya no teníamos más recursos, ya no nos quedaban más opciones. Lo habíamos hecho todo menos una huelga de hambre; era un grito desesperado”. Pensaban que lo único que podían hacer para romper el cerco mediático era algo así. Pero no es muy optimista. Piensa que será muy difícil que esto salga a la luz pública. Por el chantaje de la publicidad, dice, pero no sólo por eso. También por los vínculos entre los ejecutivos de las grandes empresas y los de los medios de comunicación [2] 
La debilidad a la que hace referencia Carlos se aprecia claramente si se analiza el contexto estratégico del conflicto. La empresa realizó dos despidos por bajas médicas justificadas antes de la negociación del convenio, en el que quería conseguir un ERE de unas 6000 personas. Y en la negociación del convenio la empresa consiguió su ERE, pero los sindicatos no fueron capaces de conseguir que la empresa admitiera a esas dos personas a cambio. Eso en el mismo año en que la empresa repartía dividendos récord a sus accionistas. Si los sindicatos no pueden conseguir en una negociación intercambiar 6000 despidos por 2 personas contratadas en una empresa millonaria, algo estamos haciendo mal. 

Los objetivos de la huelga 
Cuando le pregunto a Carlos por los objetivos de la huelga me habla de objetivos colectivos. Quiere que salga en todos los medios de comunicación “que se están haciendo animaladas”, “que con la excusa de la crisis le están diciendo a todo el mundo laboral que calles, que obedezcas y que asumas y nada más (…) que es o la precariedad total o el paro, esas son las dos únicas vías que te dejan”. Y Carlos cree que eso es totalmente mentira, totalmente falso. Puede entender que haya empresas que tengan verdaderos problemas, empresas pequeñas que tengan que hacer recortes. Pero piensa que muchas empresas lo único que buscan es más beneficios o mantener un nivel de beneficios en épocas en las que no pueden hacerlo. Empresas, afirma, que deberían, en vez de destruir empleo, crear empleo. “Y en la mayoría de las grandes empresas – dice - empresas multinacionales, empresas medianas, están echando fuera a la gente para poder volverlas a contratar más baratas y eso lo vemos y lo vivimos todos.” Se refiere a la subcontratación. Una empresa subcontrata a otra, y esa a otra y esa a otra más, y esa acaba contratando a una persona en condiciones laborales precarias e indignas. 
“Y el mundo laboral”- dice Carlos – “tiene que despertar, la gente tiene que saber que no es cierto que tengamos que tragar con todo. Tenemos unas leyes que ni siquiera respetan y luego tenemos unas leyes que tenemos que cambiar, como la del caso que nos ocupa. No puede haber gente que por estar enferma se vaya a la calle. Eso no cabe en ninguna cabeza, más que en la de ellos y la gente no puede asumir eso.” 
Cuando le pregunto qué es lo que siente ante la actitud de la empresa me dice que siente rabia; que indignación es poco para lo que está pasando y lo que más le duele es que digan que es normal, que con el contexto que tenemos es normal y que lo tienen que hacer.. Y también le da rabia porque piensa que no acabamos de reaccionar porque en realidad no sabemos, no nos creemos lo que está pasando. Y no sabemos lo que está pasando porque los medios de comunicación cuentan una determinada interpretación de lo que ocurre. Infunden miedo a la población les cuentan que tienen que asumir lo que hay, o eso o serán unos marginados de la sociedad. Ve como la gente, asustada, está esperando un cambio, que las cosas mejoren. “Y no se dan cuenta”- dice “que si en algún momento llega a haber una mejoría será porque hay gente organizada, una minoría, que está luchando por ello.” 

Cuestión de ideología

El círculo se cierra. Las palabras de Carlos parten de la obsesión porque su discurso se cuele en los medios de comunicación y se cierran con la crítica al discurso que transmiten los medios de comunicación. La batalla es en realidad ideológica, discursiva. Recuerdo también las palabras de Erich Toussaint la primera vez que lo escuché hablar sobre la crisis de la deuda: “nuestro principal problema son los medios de comunicación”. 
Los medios de comunicación están transmitiendo una determinada interpretación del mundo. Una determinada manera de entender las relaciones sociales y una manera determinada de articular la economía con el resto de esferas de la sociedad. El discurso que justifica que se despidan trabajadores porque son caros o porque “no son rentables” considera que el mercado laboral es un mercado como cualquier otro y que la oferta (mano de obra) y la demanda (puestos de trabajo) se ajustarán y llegarán a un equilibrio si se eliminan ciertas imperfecciones del mercado (salarios mínimos, sindicatos, contratos indefinidos). La mano de obra se considera una mercancía y el intercambio entre trabajo y salario y un intercambio libre y en condiciones de igualdad. Este es el argumento de la economía que enseñan en las universidades y que se considera una ciencia exacta. Este es el discurso dominante y cualquier actitud enmarcada en este discurso tendrá más credibilidad en los medios de comunicación. 
Esta ideología, neoliberal, se enfrenta a otra en estos momentos minoritaria. Otra que considera que el trabajo no es una mercancía, sino una capacidad que nos ha convertido en lo que somos como género humano. Considera que el intercambio de trabajo por salario no es un intercambio libre, ni justo ni en condiciones de igualdad. Los trabajadores venden su fuerza de trabajo porque no tienen ninguna otra opción de ganarse la vida, una vez desposeídos de los bienes colectivos preindustriales. Los capitalistas no pagan todo lo que vale la fuerza de trabajo, se quedan con una parte de su valor y, además, se quedan con lo que producen los trabajadores y trabajadoras. Este discurso entiende las relaciones en términos de lucha de clases, un concepto que el discurso dominante quiere absolutamente desterrado de la opinión pública. 
La lucha de clases 
Ayer escuchaba en la radio como una comentarista hablaba en términos de conflicto de clases haciendo referencia a la encuesta según la cual la mitad de los ciudadanos del estado español siente que ha descendido de clase social. Otro de los comentaristas mostraba su estupor y rechazaba hablar en términos de lucha de clases, ese concepto obsoleto. Tienen mucho miedo a ese concepto, porque tiene mucha fuerza. Si consiguen mantenerlo fuera del esquema interpretativo de la sociedad, conseguirán que el miedo, la indignación, la rabia se canalice hacia cualquier otro lugar que no ponga en peligro su situación de privilegio. Si mantienen el concepto de lucha de clases alejado de la mente de las personas lucharemos contra las personas individuales como animales, por la supervivencia. Sin embargo, si conseguimos que la realidad se interprete en términos de conflicto de clases. Las personas se organizarán con otras personas fraternalmente para impedir que le roben su dignidad y dirigirán su rabia, no a otras personas como individuos, sino contra los privilegios de una clase que representa a la minoría de la población. 


[1] Estas reflexiones personales son fruto de una entrevista en profundidad realizada a Carlos, uno de los huelguistas de cara a realizar un futuro trabajo de investigación sociológica.
[2] Artículo sobre censura corporativa publicado en Attac Madrid http://www.attacmadrid.org/d/5/041221103748.php
http://isabelmoro.blogspot.com.es/2012/11/la-huelga-de-hambre-en-telefonica-una.html?m=1

11.06.2012

2 dies en Vaga Fam


Tele 5

Cinco empleados de Telefónica en Barcelona inician hoy una huelga de hambre en señal de protesta por el despido de compañero. En la jornada del lunes un centenar de trabajadores se echaron a la calle para apoyar al compañero, a quien la justicia le dio la razón.

http://www.telecinco.es/informativos/sociedad/huelga_de_hambre-Telefonica-despido-baja_por_enfermedad-Barcelona_0_1504650043.html

1a Roda de Premsa Vaga de Fam a Telefònica (català)





Huelga de hambre contra Telefónica: batalla por la dignidad y contra el miedo

Telefónica truncó los 24 años de antigüedad de Marcos Andrés Armenteros por estar de baja médica. Le dijeron «usted no es rentable», y le echaron. Otros como Iñaki Urdangarin sí son rentables, pero con un salario de 1,5 millones. Ayer se inició una huelga de hambre en apoyo al trabajador.
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Juanjo BASTERRA
Cada vez son más quienes piensan qué mal está repartido el mundo, cuando Telefónica, que bate récord en beneficios económicos año tras año, expulsa de su puesto de trabajo a trabajadores como Marcos Andrés Armenteros, que llevaba 24 años en la empresa y se encontraban de baja laboral por enfermedad, mientras que mantiene en su staff de altos cargos con un sueldo de 1,5 millones al año al yerno del rey de los españoles, Iñaki Urdangarin, imputado por posibles delitos fiscales cometidos entre 2003 y 2005 por empresas que sirvieron al duque de Palma para desviar dinero público a través del Instituto Nóos. En caso de que tenga que ser despedido por el caso de corrupción recibiría una indemnización suplementaria de 2,7 millones.
Germán Márquez, Iñaki Seguín y José Garea son delegados sindicales de ESK en Telefónica en Bilbo. Apoyan a su compañero de Barcelona que ayer por la noche inició, junto a otros cinco sindicalistas, una huelga de hambre para conseguir la readmisión con un enorme apoyo popular. Garea acude hoy a Barcelona a incorporarse mañana al ayuno, y el fin de semana, se incorporarán otros cuatro sindicalistas más de ESK.
En declaraciones a GARA sostienen que esos despidos se realizaron con la función de «amedrentar y meter miedo a la plantilla», ya que fueron el anticipo de los ERE y de las elecciones sindicales. Con la frase «usted no es rentable», la dirección de Telefónica en Barcelona mandó a la calle al trabajador. Para Garea los objetivos por los que luchan, junto al apoyo que dan sindicatos como CoBAS y EC, son conseguir la readmisión, que no se utilice el artículo 52 de la reforma laboral que permite esas decisiones «unilaterales» a las empresas; que si los despidos son declarados improcedentes, las dirección readmita a los trabajadores y, sobre todo, «romper el cerco informativo que Telefónica impone con su poder». Esta empresa que multiplica los beneficios, sin embargo, reduce el empleo fijo y aumenta las subcontrataciones. «De 75.000 trabajadores en plantilla en 1992 estamos 22.000 en este momento y en Bizkaia de 2.500 baja a 1.000 trabajadores», se lamentó.
Marcos Andrés Armenteros explicó a este diario que ha tenido lumbalgias y problemas de espalda. El problema comenzó hace dos años cuando «nos aplicaron por los pelos el artículo 52 de la reforma laboral de Zapatero con carácter retroactivo. Por las bajas laborales, Telefónica me echó a la calle, lo mismo que a una compañera de Madrid. Hemos luchado. Ganamos un primer juicio por despido nulo, pero la empresa recurrió y quedó en despidos improcedentes. Tenía la posibilidad de reincorporarnos al puesto de trabajo o echarnos, pero Telefónica optó por la segunda posibilidad», dijo. La compañera de Madrid no siguió en la pelea, pero sí Marcos Andrés. «Mi impresión es que no debiéramos de permitir que nos traten como a objetos. La huelga de hambre es la batalla por la dignidad, porque llevaba 24 años trabajando en Telefónica, entre con 18 años y tengo 42 años, y por una decisión te dejan en la intemperie, pero lo más grave es que te echan por estar enfermo». Esa decisión ha calado entre sus compañeros, «porque muchos tienen miedo, y callan», pero la respuesta de otros, de sus amigos, vecinos y sindicalistas «es enorme». Hay una plataforma social «Sí, soy rentable», que le apoya.
«luchar para sumar»
Armenteros sostiene que «todo lo que se hace cuando no se tiene nada, es ganar. Todo lo que hagamos con esta lucha será sumar». Admitió que con las sucesivas reformas laborales «un grupo de gente ha despertado; otro grupo, tiene más miedo, pero un tercero está noqueado. No sabe muy bien de lo que se trata. La mayor parte de la población adulta no sabe de dónde viene, lo que tiene y lo que le han quitado. No sabe que lo tiene que reconquistar. Se pensaban que las cosas estaban ahí desde siempre; no, se consiguieron con la lucha». Por eso, llamó a la solidaridad «porque los de siempre ganan más que nunca. La mayoría tienen que trabajar más por menos dinero y en peores condiciones para que unos pocos sigan multiplicando sus beneficios».

http://gara.naiz.info/paperezkoa/20121106/371068/es/Huelga-hambre-contra-Telefonica-batalla-dignidad-contra-miedo

'Flashmob' en favor de un despedido de Telefónica

EL PERIÓDICO / Barcelona Un grupo de trabajadores de Telefónica han realizo hoy en Barcelona un 'flashmob' en pleno centro de la ciudad para protestar por el despido de dos empleados --una trabajadora de Madrid y otro de Barcelona-- mientras estaban de baja laboral.
'Flashmob' de un grupo de trabajadores de Telefónica.
La compañía se ha negado a readmitirlos, pese a que existía una sentenciá judicial en la que se falla el despido improcedente. La trabajadora de Madrid, sin embargo, aceptó la indemnización que la daba Teléfonica y abandonó la compañía. Sin embargo, el empleado de Barcelona ha solicitado la readmisión, sin éxito.
Cinco representantes sindicales en la operadora de telefonía iniciaron ayer una huelga de hambre, tras la manifestación pública realiza en la plaza de Catalunya. El objetivo es forzar a la compañía a que acepte la readmisión del trabajador de Barcelona.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/economia/flashmob-favor-despedido-telefonica-2242727