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12.17.2012

¿Madrid Arena? o ¿ Telefónica Arena Madrid?

El primer día que conocimos la tragedia del  Telefónica Arena Madrid todavía algún medio se refirió al pabellón multiusos con este nombre. Pero al siguiente  día le empezaron a llamar unicamente "Madrid Arena" . ¿como podemos explicar este fenómeno? Con este fenómeno se demuestra, una vez más, el gran poder que tienen las multinacionales sobre los medios de comunicación. Telefónica dispone de la capacidad suficiente para evitar los supuestos daños que a su imagen podía suponerle que su nombre apareciera junto a las informaciones de todo el tsunami informativo que ha generado esta tragedia en la que han muerto ya 4 personas.

Wikipedia:

El Telefónica Arena Madrid es un pabellón multiusos situado en la ciudad de Madrid, España, en el recinto ferial de la Casa de Campo, a pocos minutos del centro de la capital. Se construyó a partir del antiguo Rockódromo, y gracias a su graderío enteramente retráctil, permite adaptar su aforo tanto en número como en configuración a cada uso concreto: deportes, espectáculos o ferias. Está patrocinado por Telefónica.

http://es.wikipedia.org/wiki/Madrid_Arena

Telefónica:

http://www.pressoffice.telefonica.com/jsp/base.jsp?contenido=/jsp/imagenes/imagendetalle.jsp&telem=34&selectNumReg=5&pagina=10&id=113&origen=imagenessub&idm=es&pais=1&elem=10593

http://11870.com/pro/telefonica-arena-madrid

El dominio de Telefónica Arena Madrid a sido dado de baja desde el 16 de noviembre, tras la tragedia de la fiesta de halloween: http://www.telefonicaarenamadrid.com/


11.10.2012

La vaga de Fam al Sport

Oleguer ya ejerce como político para el 25N

Una vez arrancada la campaña electoral del 25-N en Catalunya, Oleguer Presas, exjugador del FC Barcelona, ya comienza a ejercer como político

Oleguer, durante la reunión  | Foto: @RogerParla
SPORT.es | 09.11.2012 | 13:16h
Oleguer, alineado con la CUP (Candidatura d'Unitat Popular-Alterantiva d'Esquerres) en las listas de Barcelona, visitó a los huelguistas de hambre de Telefónica junto a otros miembros del partido.
El exfutbolista siempre ha mostrado su sensibilidad política de línea independentista y de izquierdas y ya trabaja en esta 'nueva' tarea.

6e dia de la Vaga de Fam a Telefònica


11.07.2012

Anticapitalismo o barbarie

La huelga de hambre en Telefónica: una mirada personal desde dentro.

Segundo día de la huelga de hambre en Telefónica [1]

Los huelguistas han pasado su primera noche en la sede sindical de Telefónica en Barcelona. Dos personas se han quedado con ellos para acompañarlos. A las demás nos costó dejarlos anoche y esperábamos con impaciencia el momento de volver al centro neurálgico de todo.
Cuando llego, los huelguistas están reunidos con los médicos, luego hay rueda de prensa. En la sala algunos compañeros y compañeras están ocupados en las incontables actividades concretas que supone organizar una acción así. Vienen, van, comentan, organizan, hacen. Trabajan. Se respira buen humor y actividad incesante. La huelga la hacen sólo algunos, pero la sentimos de todos y todas. Los huelguistas también desprenden buen humor. Les preguntamos cómo están, con una preocupación quizá prematura y sonríen: - “Bien, si sólo ha pasado una noche”.



Claro, sólo ha pasado una noche, pero pronto la naturaleza se enfrentará a su conciencia y ese momento no tardará en llegar. De momento sólo sienten hambre. Pero pronto vivirán en primera persona una lucha entre cultura y natura. La cultura les empujará a seguir con la huelga de hambre como forma de protesta extrema, surgida de un hondo sentimiento de indignación ante la actitud prepotente de la empresa. Y la natura se rebelará contra la cultura e intentará imponerse a ella debilitando sus cuerpos, consumiéndolos.

Una huelga de hambre por conciencia de clase 

Muchas personas se preguntarán por qué unas personas ponen en riesgo su salud por un solo despido. Sin embargo, otras muchas comprenden perfectamente la acción y también la obsesión por romper el cerco mediático. La obsesión porque la opinión pública sepa que una empresa millonaria como Telefónica, que debería crear empleo digno, no sólo lo destruye, sino que en un acto de soberbia absoluta se niega a readmitir a un trabajador que ha ganado dos juicios, uno nulo y otro improcedente. 
Pero esta huelga va mucho más allá de la lucha por la readmisión de un compañero despedido. Estoy convencida de que las muestras de apoyo y solidaridad que estamos recibiendo, con mucha emoción, se deben a estas personas interpretan el fenómeno de este despido y nuestra reacción en términos de conflicto de clases. Así lo interpreto yo. Y así lo interpreta Carlos, delegado sindical de co.bas y uno de los huelguistas, quien considera que el hecho de que tengamos que recurrir a la huelga de hambre es una muestra de la debilidad del movimiento sindical. 
Foto: Groundpress.org 

Un grito desesperado 

Quiero saber qué le ha llevado a tomar la decisión de ponerse en huelga de hambre. Me explica que los y las trabajadoras cada vez confían menos en la eficacia de la huelga sindical como herramienta de lucha. Y hace hincapié en que se está refiriendo a la plantilla comprometida con la acción colectiva. “La gente lo expresa en las asambleas” - me dice – “les afecta ver que, a pesar de las huelgas, no se para la producción porque casi todo está externalizado. La capacidad de incidencia en la producción es prácticamente nula. No perciben ningún impacto en la empresa. Eso les va desgastando”. “La idea de la huelga – afirma - surgió como una medida extrema al comprobar que habíamos agotado todos métodos tradicionales de lucha colectiva y que no conseguíamos nada; que ya no teníamos más recursos, ya no nos quedaban más opciones. Lo habíamos hecho todo menos una huelga de hambre; era un grito desesperado”. Pensaban que lo único que podían hacer para romper el cerco mediático era algo así. Pero no es muy optimista. Piensa que será muy difícil que esto salga a la luz pública. Por el chantaje de la publicidad, dice, pero no sólo por eso. También por los vínculos entre los ejecutivos de las grandes empresas y los de los medios de comunicación [2] 
La debilidad a la que hace referencia Carlos se aprecia claramente si se analiza el contexto estratégico del conflicto. La empresa realizó dos despidos por bajas médicas justificadas antes de la negociación del convenio, en el que quería conseguir un ERE de unas 6000 personas. Y en la negociación del convenio la empresa consiguió su ERE, pero los sindicatos no fueron capaces de conseguir que la empresa admitiera a esas dos personas a cambio. Eso en el mismo año en que la empresa repartía dividendos récord a sus accionistas. Si los sindicatos no pueden conseguir en una negociación intercambiar 6000 despidos por 2 personas contratadas en una empresa millonaria, algo estamos haciendo mal. 

Los objetivos de la huelga 
Cuando le pregunto a Carlos por los objetivos de la huelga me habla de objetivos colectivos. Quiere que salga en todos los medios de comunicación “que se están haciendo animaladas”, “que con la excusa de la crisis le están diciendo a todo el mundo laboral que calles, que obedezcas y que asumas y nada más (…) que es o la precariedad total o el paro, esas son las dos únicas vías que te dejan”. Y Carlos cree que eso es totalmente mentira, totalmente falso. Puede entender que haya empresas que tengan verdaderos problemas, empresas pequeñas que tengan que hacer recortes. Pero piensa que muchas empresas lo único que buscan es más beneficios o mantener un nivel de beneficios en épocas en las que no pueden hacerlo. Empresas, afirma, que deberían, en vez de destruir empleo, crear empleo. “Y en la mayoría de las grandes empresas – dice - empresas multinacionales, empresas medianas, están echando fuera a la gente para poder volverlas a contratar más baratas y eso lo vemos y lo vivimos todos.” Se refiere a la subcontratación. Una empresa subcontrata a otra, y esa a otra y esa a otra más, y esa acaba contratando a una persona en condiciones laborales precarias e indignas. 
“Y el mundo laboral”- dice Carlos – “tiene que despertar, la gente tiene que saber que no es cierto que tengamos que tragar con todo. Tenemos unas leyes que ni siquiera respetan y luego tenemos unas leyes que tenemos que cambiar, como la del caso que nos ocupa. No puede haber gente que por estar enferma se vaya a la calle. Eso no cabe en ninguna cabeza, más que en la de ellos y la gente no puede asumir eso.” 
Cuando le pregunto qué es lo que siente ante la actitud de la empresa me dice que siente rabia; que indignación es poco para lo que está pasando y lo que más le duele es que digan que es normal, que con el contexto que tenemos es normal y que lo tienen que hacer.. Y también le da rabia porque piensa que no acabamos de reaccionar porque en realidad no sabemos, no nos creemos lo que está pasando. Y no sabemos lo que está pasando porque los medios de comunicación cuentan una determinada interpretación de lo que ocurre. Infunden miedo a la población les cuentan que tienen que asumir lo que hay, o eso o serán unos marginados de la sociedad. Ve como la gente, asustada, está esperando un cambio, que las cosas mejoren. “Y no se dan cuenta”- dice “que si en algún momento llega a haber una mejoría será porque hay gente organizada, una minoría, que está luchando por ello.” 

Cuestión de ideología

El círculo se cierra. Las palabras de Carlos parten de la obsesión porque su discurso se cuele en los medios de comunicación y se cierran con la crítica al discurso que transmiten los medios de comunicación. La batalla es en realidad ideológica, discursiva. Recuerdo también las palabras de Erich Toussaint la primera vez que lo escuché hablar sobre la crisis de la deuda: “nuestro principal problema son los medios de comunicación”. 
Los medios de comunicación están transmitiendo una determinada interpretación del mundo. Una determinada manera de entender las relaciones sociales y una manera determinada de articular la economía con el resto de esferas de la sociedad. El discurso que justifica que se despidan trabajadores porque son caros o porque “no son rentables” considera que el mercado laboral es un mercado como cualquier otro y que la oferta (mano de obra) y la demanda (puestos de trabajo) se ajustarán y llegarán a un equilibrio si se eliminan ciertas imperfecciones del mercado (salarios mínimos, sindicatos, contratos indefinidos). La mano de obra se considera una mercancía y el intercambio entre trabajo y salario y un intercambio libre y en condiciones de igualdad. Este es el argumento de la economía que enseñan en las universidades y que se considera una ciencia exacta. Este es el discurso dominante y cualquier actitud enmarcada en este discurso tendrá más credibilidad en los medios de comunicación. 
Esta ideología, neoliberal, se enfrenta a otra en estos momentos minoritaria. Otra que considera que el trabajo no es una mercancía, sino una capacidad que nos ha convertido en lo que somos como género humano. Considera que el intercambio de trabajo por salario no es un intercambio libre, ni justo ni en condiciones de igualdad. Los trabajadores venden su fuerza de trabajo porque no tienen ninguna otra opción de ganarse la vida, una vez desposeídos de los bienes colectivos preindustriales. Los capitalistas no pagan todo lo que vale la fuerza de trabajo, se quedan con una parte de su valor y, además, se quedan con lo que producen los trabajadores y trabajadoras. Este discurso entiende las relaciones en términos de lucha de clases, un concepto que el discurso dominante quiere absolutamente desterrado de la opinión pública. 
La lucha de clases 
Ayer escuchaba en la radio como una comentarista hablaba en términos de conflicto de clases haciendo referencia a la encuesta según la cual la mitad de los ciudadanos del estado español siente que ha descendido de clase social. Otro de los comentaristas mostraba su estupor y rechazaba hablar en términos de lucha de clases, ese concepto obsoleto. Tienen mucho miedo a ese concepto, porque tiene mucha fuerza. Si consiguen mantenerlo fuera del esquema interpretativo de la sociedad, conseguirán que el miedo, la indignación, la rabia se canalice hacia cualquier otro lugar que no ponga en peligro su situación de privilegio. Si mantienen el concepto de lucha de clases alejado de la mente de las personas lucharemos contra las personas individuales como animales, por la supervivencia. Sin embargo, si conseguimos que la realidad se interprete en términos de conflicto de clases. Las personas se organizarán con otras personas fraternalmente para impedir que le roben su dignidad y dirigirán su rabia, no a otras personas como individuos, sino contra los privilegios de una clase que representa a la minoría de la población. 


[1] Estas reflexiones personales son fruto de una entrevista en profundidad realizada a Carlos, uno de los huelguistas de cara a realizar un futuro trabajo de investigación sociológica.
[2] Artículo sobre censura corporativa publicado en Attac Madrid http://www.attacmadrid.org/d/5/041221103748.php
http://isabelmoro.blogspot.com.es/2012/11/la-huelga-de-hambre-en-telefonica-una.html?m=1

2º Día Huelga de Hambre en Telefónica


El día ha transcurrido lentamente para los huelguistas pese a estar lleno de actividades.
 
Por la mañana recibieron la visita del equipo médico que les atenderá durante toda la huelga y cuidará de su salud. Un conjunto de médicos y especialistas que de manera voluntaria y solidaria se han ofrecido para esta labor. Se ocuparán de realizar pruebas diarias de su estado, análisis de orina, medidas de tensión arterial, peso y estado físico en general. Como el responsable de dicho equipo médico informó en la Rueda de Prensa posterior, el estado de los huelguistas al iniciar la huelga de hambre es muy satisfactorio tanto física como anímicamente, pero en el transcurso de los días este estado sufrirá un desgaste que es necesario controlar y vigilar.
 
Durante la Rueda de prensa se pusieron de relieve fundamentalmente 3 cuestiones:
  • Primero que la rotundidad de la medida de lucha escogida respondía a la dureza de las medidas tomadas por la empresa. El caso de Marcos era paradigmático en una empresa que en el último año había destruido 6500 puestos de trabajo fijos y dignos mediante un ERE. Este ERE se presentaba como voluntario pero los despidos de Marcos y Mari Cruz habían sido el chantaje de la empresa par atemorizar a la plantilla para que se acogiera a este ERE.
  • Segundo que la duración de las huelga dependía esencialmente de la apertura de algún tipo de negocia cición con la Empresa. La voluntad negociadora de los huelguistas era tan clara y palpable como el silencio patronal. En este sentido el posible deterioro de la salud de los huelguistas sería también responsabilidad de la capacidad negociadora de ambas partes.
  • Y Tercero, que esta huelga no estaba aislada. Una amplísima lista de apoyos así lo ratificaban. Desde los comités de Empresa de diferentes provincias de Telefónica hasta los comités de Empresa de France Telecom y Telefónica de Italia, los trabajadores de TV3, el metro y autobuses de Barcelona, asambleas de barrio, sindicatos de diferentes ramos (enseñanza, sanidad, servicio doméstico,…), organizaciones de inmigrantes. Dos hechos ratificaban todo esto: la visita el día miércoles de una delegación ICV-EUiA a los huelguistas y la llegada de 2 compañeros de los comités de empresa de Telefónica de Euskadi que si su salud se lo permitía estaban dispuestos a sumarse a la huelga de hambre.
 
El resto del día se empleo en colgar pancartas reivindicativas en diferentes centrales y en elaborar el tablón definitivo de actos que exponemos a continuación:
 
 
      
Por la Comisión de Prensa
 
Enrique Mosquera,
660 620 669

Josep Bel, 
639 390 710



Muchas gracias por vuestra atención
http://huelgadehambreentelefonica.blogspot.com.es
twitter: @HHTelefonica
Facebook: Huelga de Hambreen Telefonica
 

11.06.2012

1a Roda de Premsa Vaga de Fam a Telefònica (català)





Huelga de hambre contra Telefónica: batalla por la dignidad y contra el miedo

Telefónica truncó los 24 años de antigüedad de Marcos Andrés Armenteros por estar de baja médica. Le dijeron «usted no es rentable», y le echaron. Otros como Iñaki Urdangarin sí son rentables, pero con un salario de 1,5 millones. Ayer se inició una huelga de hambre en apoyo al trabajador.
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Juanjo BASTERRA
Cada vez son más quienes piensan qué mal está repartido el mundo, cuando Telefónica, que bate récord en beneficios económicos año tras año, expulsa de su puesto de trabajo a trabajadores como Marcos Andrés Armenteros, que llevaba 24 años en la empresa y se encontraban de baja laboral por enfermedad, mientras que mantiene en su staff de altos cargos con un sueldo de 1,5 millones al año al yerno del rey de los españoles, Iñaki Urdangarin, imputado por posibles delitos fiscales cometidos entre 2003 y 2005 por empresas que sirvieron al duque de Palma para desviar dinero público a través del Instituto Nóos. En caso de que tenga que ser despedido por el caso de corrupción recibiría una indemnización suplementaria de 2,7 millones.
Germán Márquez, Iñaki Seguín y José Garea son delegados sindicales de ESK en Telefónica en Bilbo. Apoyan a su compañero de Barcelona que ayer por la noche inició, junto a otros cinco sindicalistas, una huelga de hambre para conseguir la readmisión con un enorme apoyo popular. Garea acude hoy a Barcelona a incorporarse mañana al ayuno, y el fin de semana, se incorporarán otros cuatro sindicalistas más de ESK.
En declaraciones a GARA sostienen que esos despidos se realizaron con la función de «amedrentar y meter miedo a la plantilla», ya que fueron el anticipo de los ERE y de las elecciones sindicales. Con la frase «usted no es rentable», la dirección de Telefónica en Barcelona mandó a la calle al trabajador. Para Garea los objetivos por los que luchan, junto al apoyo que dan sindicatos como CoBAS y EC, son conseguir la readmisión, que no se utilice el artículo 52 de la reforma laboral que permite esas decisiones «unilaterales» a las empresas; que si los despidos son declarados improcedentes, las dirección readmita a los trabajadores y, sobre todo, «romper el cerco informativo que Telefónica impone con su poder». Esta empresa que multiplica los beneficios, sin embargo, reduce el empleo fijo y aumenta las subcontrataciones. «De 75.000 trabajadores en plantilla en 1992 estamos 22.000 en este momento y en Bizkaia de 2.500 baja a 1.000 trabajadores», se lamentó.
Marcos Andrés Armenteros explicó a este diario que ha tenido lumbalgias y problemas de espalda. El problema comenzó hace dos años cuando «nos aplicaron por los pelos el artículo 52 de la reforma laboral de Zapatero con carácter retroactivo. Por las bajas laborales, Telefónica me echó a la calle, lo mismo que a una compañera de Madrid. Hemos luchado. Ganamos un primer juicio por despido nulo, pero la empresa recurrió y quedó en despidos improcedentes. Tenía la posibilidad de reincorporarnos al puesto de trabajo o echarnos, pero Telefónica optó por la segunda posibilidad», dijo. La compañera de Madrid no siguió en la pelea, pero sí Marcos Andrés. «Mi impresión es que no debiéramos de permitir que nos traten como a objetos. La huelga de hambre es la batalla por la dignidad, porque llevaba 24 años trabajando en Telefónica, entre con 18 años y tengo 42 años, y por una decisión te dejan en la intemperie, pero lo más grave es que te echan por estar enfermo». Esa decisión ha calado entre sus compañeros, «porque muchos tienen miedo, y callan», pero la respuesta de otros, de sus amigos, vecinos y sindicalistas «es enorme». Hay una plataforma social «Sí, soy rentable», que le apoya.
«luchar para sumar»
Armenteros sostiene que «todo lo que se hace cuando no se tiene nada, es ganar. Todo lo que hagamos con esta lucha será sumar». Admitió que con las sucesivas reformas laborales «un grupo de gente ha despertado; otro grupo, tiene más miedo, pero un tercero está noqueado. No sabe muy bien de lo que se trata. La mayor parte de la población adulta no sabe de dónde viene, lo que tiene y lo que le han quitado. No sabe que lo tiene que reconquistar. Se pensaban que las cosas estaban ahí desde siempre; no, se consiguieron con la lucha». Por eso, llamó a la solidaridad «porque los de siempre ganan más que nunca. La mayoría tienen que trabajar más por menos dinero y en peores condiciones para que unos pocos sigan multiplicando sus beneficios».

http://gara.naiz.info/paperezkoa/20121106/371068/es/Huelga-hambre-contra-Telefonica-batalla-dignidad-contra-miedo

11.05.2012

Seis trabajadores de Telefónica, en huelga de hambre contra los despidos injustificados



BARCELONA // Seis trabajadores de Telefónica iniciarán esta noche una huelga de hambre en protesta por lo que consideran unas “medidas de despido injustificadas” contra dos empleados de la compañía. El objetivo principal de la acción es conseguir la readmisión de Marcos Andrés Armenteros, que tras más de 20 años en la empresa de telefonía española fue despedido tras haber estado cuatro meses de baja médica justificada. A pesar de haber ganado dos juicios, en los cuales se demostró su despido como improcedente, Telefónica no lo ha readmitido.
Marcos sufre una hernia discal que le obligó a ausentarse de su puesto de trabajo durante varios meses en 2010. A finales de ese año, la empresa le comunicó su despido, con una misiva en la que argumentaba que, debido a la inactividad derivada de su baja, no era “rentable” para la compañía. Poco después debían celebrarse las elecciones sindicales, con vistas a la aprobación en abril del año pasado de un ERE que afectaba a 6.500 trabajadores. Marcos había tenido desde siempre una intensa actividad sindical, y se presentaba como candidato por el sindicato Cobas.
Los sindicatos denuncian que el despido de Marcos, en Barcelona, y el de María José, en Madrid, fueron una medida de presión de la empresa para que los trabajadores se acogieran al ERE voluntario. “En el primer juicio demostramos que había habido una discriminación sindical”, explica Marcos.
El despido fue declarado nulo y Marcos fue readmitido, pero Telefónica recurrió. Una segunda sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) cambió la calificación del despido de “nulo” a “improcedente”, al considerar que no se había producido dicha discriminación. La reforma laboral del Gobierno del PSOE, sin embargo, abría la puerta a la empresa a decidir si lo readmitía.
“Sí, soy rentable”
Tras varios meses de protesta y de haberse organizado en asociaciones como la Plataforma Marcos Readmisión o la Plataforma Sí, Soy Rentable, Marcos y cinco de sus compañeros en Telefónica han decidido comenzar una huelga de hambre para denunciar su caso y “el deterioro de las condiciones laborales” en la compañía.
“En Telefónica, hoy en día, hacer una huelga de un día no significa nada, porque tienen atomizado el mercado laboral y un montón de empresas subcontratadas en condiciones horrorosas”. Así justifica Marcos esta medida extrema de protesta.
“No tenemos más remedio, es la única forma de que la gente se interese por esto”, asegura Alberto Diez, trabajador de la compañía y que este lunes ha probado su último bocado en días. “Además, en una época en la que Telefónica tiene mucha influencia en los medios de comunicación, no hemos conseguido salir en ellos por más cosas que hayamos hecho”.
Además de la readmisión de Marcos, la huelga de hambre se fija como objetivo “que a ningún trabajador de Telefónica se le despida por estar de baja médica, y que el despido improcedente no lo decida la compañía, sino los trabajadores y trabajadoras”, explica Alberto.
A las cinco de la tarde, un centenar de empleados de la compañía y sus familias han llevado a cabo una flashmob en el Portal del Ángel de Barcelona. Con la cara cubierta por un saco con la inscripción “Sí, soy rentable”, han desplegado unas cartulinas en las que se podía leer “Telefónicos en huelga de hambre”. Posteriormente se han desplazado hasta el edificio de la compañía en la calle Marqués de Campo Sagrado, donde iniciarán la huelga.
Beneficios millonarios
La compañía presidida por César Alierta ha visto reducido sus beneficios en este 2012. Aun así, la operadora ha obtenido un beneficio neto de 748 millones de euros solo en los tres primeros meses del año. En el ejercicio del 2010, cuando se produjo la baja laboral de Marcos, Alierta cobró cerca de 8,6 millones de euros al frente de Telefónica. Los trabajadores le afeaban hoy a la compañía que renovase por 1,5 millones el contrato de Iñaki Urdangarín ya estando imputado, si bien finalmente el yerno del rey decidió abandonar la empresa.

 

10.31.2012

Xerrada "FORMES DE LLUITA I RESISTÈNCIA POPULAR"amb Teresa Forcades i Ada Colau,

EL diumenge 11 de novembre  dins els actes de La Jornada de suport a la vaga de fam a Telefònica "Contra els acomiadaments per baixes mèdiques" a L'ateneu Popular 9 Barris, esta confirmada a les17.00h la Xerrada "FORMES DE LLUITA I RESISTÈNCIA POPULAR"amb Teresa Forcades, Ada Colau de la PAH, i Elena Idoate, membre del Seminari Taifa.

 

10.30.2012

En Telefónica una huelga de hambre solidaria para Marcos


Un artículo de Àngels Martínez Castells

Una huelga de hambre pone de manifiesto los límites de la presión, lo grave de la injusticia, el agotamiento de las  palabras, y la inhumana  sordera e insensibilidad de los interlocutores (la empresa multinacional, en este caso) que aboca a los trabajadores a una medida que tiene tanto valor simbólico como peligro real para las personas que la llevan a cabo. Si  los trabajadores no hacen huelga para dejar de trabajar, sino para poder hacerlo en mejores condiciones, la huelga de hambre es una respuesta -desesperada y casi de último recurso-  a lo que se vive como amenaza  a la propia supervivencia, a poder trabajar con la dignidad propia de todo ser humano.

Una huelga de hambre solidiaria significa la conciencia de la gravedad, el abismo al que nos empuja este modelo -que muere matando- sin que todavía veamos los perfiles definidos del modelo que lo ha de substituir, necesariamente.

Sabemos que el capitalismo no es eterno, pero la necesidad de alumbrar un mundo nuevo es cada vez más urgente. Por otra parte, los conflictos que provocan multinacionales como Teléfonica (o France-Telecom, por citar otra gran empresa privatizada que provocó una auténtica convulsión social en Francia), ilustran el modelo economico deshumanizado que se impone en nuestra sociedad, y van más allá de la “mundialización” para recordar más y más sus inicios esclavistas. Con su comportamiento bárbaro con las personas enfermas (que no rinden lo suficiente, alegan, cuando ellas están destrozando el planeta) ilustran la incompatibilidad de la ley del máximo beneficio con la necesaria sociabilidad y las posibilidades reales de poder ofrecer un mundo algo mejor para las futuras generaciones. Sus exigencias de psicópata, traducidas en leyes vergonzantes que las mayorías políticas aprueban sin rubor, con el hacha en la mano, chocan frontalmente con la necesaria construcción de relaciones sanas e igualitarias. Su desvarío impide compaginar con un mínimo de armonía la propia vida, las relaciones personales y el medio…

En el  modo de vida que imponen,  trocan las relaciones humanas entre iguales  por la  competencia entre compañeros, y en esa  ley del más fuerte  persiguen la solidaridad porque les es totalmente ajena -de hecho, enemiga- y les cuestiona desde la base… En el modelo que imponen las grandes empresas la información de los grandes medios está comprada y a su servicio (¡cómo no, si son los grandes anunciantes!) y a su alrededor sólo puede encontrar algún cobijo el que mejor finje o el más servil. Demuestran claramente que si es cierto para una realidad más global que “lo que llaman democracia,  no lo es” (o NO en una medida suficiente)   las grandes empresas sólo frecuentan las instituciones democráticas para intentar comprar a los políticos elegidos y las políticas que elaboran…  El modelo económico de las grandes multinacionales se empeña, finalmente, en que todos seamos como aquel necio del poeta que confunde, constantemente, valor por precio: su precio, su cotización en Bolsa, sus beneficios.

Y en esta confusión, nos va la vida.